Los recursos económicos y la libertad humana
Carlos Javier Bugallo Salomón
Doctor por la Universitat de València
En mi primera aportación al Debate saqué a colación la vinculación existente entre los recursos humanos y la libertad efectiva de las personas. Es por ello me ha causado gran satisfacción leer, en el escrito de Victoria Pellicer, la propuesta de situar «en el centro de la definición [de pobreza energética] las personas y la falta de libertad a la que se enfrentan para poder llevar a cabo la vida que valoran». Très bien!, como dicen los franceses.
Así pues hemos pasado del problema de la pobreza energética a esa otra cuestión, filosófica y abstracta, de la libertad humana. Pero esto no tiene nada de sorprendente. En mi opinión las personas inteligentes y cultas deben saber equilibrar el análisis del caso concreto con la perspectiva general; es decir, acostumbrase al vuelo de lo particular a lo general, y de lo general a lo particular, pero ahora enriquecido y profundizado. Esta es una de las lecciones más preciosas que yo he aprendido leyendo a Karl Marx y a otros autores marxistas.
También aprendí del marxismo una interpretación particular de la libertad humana - posiblemente el concepto filosófico más difícil de interpretar-, en el que los recursos económicos juegan un papel fundamental. Una interpretación que enriquece y supera a la concepción liberal, pero con la que ciertamente tiene muchos puntos de conexión. La libertad no es sólo una cuestión subjetiva, de la voluntad interior del hombre, ni una necesidad a la que se le deba suministrar obras de caridad, como propone la Iglesia o la asistencia social. La libertad es la característica más genuina del hombre y de la mujer; y si pretendemos alcanzar la igualdad entre los seres humanos, esto sólo puede consistir en la igualdad de las libertades individuales.
Para explicar este concepto de la libertad humana, propio del marxismo pero que el liberalismo más progresista ha sabido anticipar de alguna manera, es por lo que adjunto un documento que escribí hace tiempo - y que someto al espíritu crítico de los lectores de Plúblico.es.-, donde desarrollo el tema y lo discuto. También pretendo con la difusión del mismo combatir y neutralizar aquellas interpretaciones autoritarias del marxismo que ven entre la igualdad y la libertad una antinomia, y sacrifican la libertad a la igualdad.