Números verdes para una Transición Ecológica sin dejar a nadie atrás
Mario Rodríguez Vargas
Director Asociado de Transición Justa y Alianzas Globales. Fundación Ecología y Desarrollo
La situación de emergencia climática que vivimos, declarada tanto por el Parlamento como el Gobierno; la degradación sin precedentes de la biodiversidad; el aumento de las ratios de desigualdad y pobreza entre países y dentro de cada país; el doloroso efecto de la pandemia generada por la Covid-19 y finalmente los efectos globales de la guerra en Ucrania y otros conflictos bélicos que ya estaban antes y prosiguen en este momento, nos indican que es necesario repensar y resetear el sistema y que la única vía es una transición ecológica que no deje a nadie atrás y que alumbre un nuevo sistema económico. Esto va a requerir no solo de retos tecnológicos, también de profundos cambios en las dinámicas de poder y en la mentalidad de la ciudadanía y de los líderes políticos y económicos. Cada vez hay más evidencias científicas que apuntan a la estrecha relación entre la salud del planeta y la humana[1]. Por ello, es preciso repensar como generamos y consumimos energía, como nos vamos a mover, como nos vamos a alimentar, como vamos a vestir, etc.
Los escenarios a 2050, incluso a 2030, quedan muy lejos de la realidad cotidiana y mucho más de la realidad política y económica que miran con lentes que no alcanzan más de 4 años. Por ello, me voy a centrar en esta fase inicial de la transición ecológica, en un escenario de los próximos 4-5 años, los más complicados, porque serán el inicio del cambio y donde, en mi opinión será preciso priorizar los esfuerzos y las inversiones.
Las prioridades son claras: transformar la economía para que vaya de la mano de la vida y la salud del planeta. Con esta idea habría que definir ejes de actuación en: energía, transporte, infraestructuras, alimentación, comunidades rurales, conservación y recuperación de ecosistemas, calidad democrática, paz y gobernanza.
Obviamente aparte de los pilares básicos del estado del bienestar: educación y sanidad.
Habría que priorizar las medidas relacionadas con la transición energética hacia un sistema 100% renovable, eficiente, inteligente y abierto a la participación ciudadana y la rehabilitación energética de los edificios, teniendo muy en cuenta a la población más vulnerable. Las razones para apostar por estos dos bloques de medidas son claras.
Por un lado, la transición energética y en especial el sector eléctrico es el más preparado para reducir emisiones y mitigar el cambio climático[2], si bien la transformación no puede quedar en exclusiva en manos de las grandes empresas de siempre y tiene que estar abierta a participación de la ciudadanía a través de otras formas de producir energía y tener muy en cuenta las características de los territorios donde se van a instalar las plantas de energías renovables para respetar su biodiversidad, su estructura económica, su riqueza cultural y sobre todo contar con ellos y facilitar su participación en los procesos de aprobación de los diferentes proyectos[3],….
En lo relativo a las medidas relacionadas con vivienda y su rehabilitación y que van más allá de la rehabilitación energética son varias: mejorar la eficiencia energética favorece y potencia cualquier modelo de descarbonización desde el principio y tiene un dilatado aprovechamiento; desarrollo, modernización, y resiliencia de sectores productivos como es el de la construcción, entre otros, de gran importancia social; actuar para mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas, especialmente las que más lo necesitan.
Le sigue en importancia el sector de Transporte y movilidad donde se habría de priorizar el mantenimiento y reparación de infraestructuras viales, la promoción del transporte ferroviario y en especial cercanías y la electrificación del ferrocarril en especial los tramos entre las terminales de mercancías, para acabar con la dependencia de la tracción diésel, así como acelerar la implantación de la movilidad eléctrica en el sector del transporte ligero por carretera. Además de las necesarias inversiones en lo relativo al sistema alimentario (agricultura, ganadería y pesca, …) y recursos forestales y las destinadas a la sostenibilidad del suelo y territorio.
Poner números verdes encima de la mesa durante estos primeros 4-5 años de la transición ecológica no es tarea fácil, pero Greenpeace lo hizo en 2021 en su informe: Darle la vuelta al sistema. Una propuesta transformadora de Greenpeace para reponernos de los estragos de la Covid 19 y afrontar mejor la crisis ecológica[4]. Donde concluía que para el periodo 2020-2024 sería preciso invertir 197.000 millones de euros en esos cuatro años, es decir, el 4,8% del PIB del país. De los cuales, por ejemplo, 53.560 millones irían destinados a la transición energética; 52.592 millones para construcción e infraestructuras. Transporte y movilidad 29.187 millones. Inversión en Innovación (I+D+i) 22.776 millones. El sector agrario y forestal aglutinaría en torno a 15.600 millones. Sostenibilidad del Suelo y territorio 7.400 millones de euros. 12.900 millones para transición 2714 millones para agenda exterior.
La inversión se repartiría casi a partes iguales entre el sector público y el privado ya que de los 197.000 millones de inversión en torno al 53,7% de las inversiones necesarias se llevarán a cabo con financiación pública y el 46,3%, con inversiones privadas. La distribución entre inversión pública y privada varía notablemente por ámbitos de actuación: por ejemplo, en el sector energético, el 78,4% (cerca de 42.000 millones de euros) de las inversiones previstas las llevaría a cabo el sector privado y solo se destinarán 10.880 millones de euros de inversión pública.
Si nos centramos en la inversión pública, la propuesta implicaría un esfuerzo adicional de 43.103 millones de euros respecto a las inversiones ya incluidas en otros planes contemplados por el Gobierno (PNIEC, Plan Estatal de Viviendas, PGE 2020, 2021,…). Otras fuentes de financiación procederían de los Fondos Next Generation UE[5]-de los que el Gobierno prevé invertir 72.000 millones de euros en los próximos tres años de los que el 37% (unos 27.000 millones) se tienen que destinar a “inversiones verdes- y Fondos estructurales (unos 12.000 millones).
Por último, sería imprescindible que el Gobierno reorientara los objetivos de gasto para mejorar el alineamiento de las políticas hacia una recuperación verde y justa y que estableciera una nueva política fiscal que tuviera en cuenta la variable medioambiental, una fiscalidad verde[6] con el fin de poder completar la cifra de 43.000 millones adicionales de inversión pública necesarios.
Notas:
[1] Bessonova, E. Five ideas to turn the COVID-19 recovery into a global green new deal. Millennium Alliance for Humanity and the Biosphere (MAHB), 2020. https://mahb.stanford.edu/blog/five-ideas-to-turn-the-covid-19-recovery-into-a-global-green-new-deal/
[2] Resolución de 25 de marzo de 2021, conjunta de la Dirección General de Política Energética y Minas y de la Oficina Española de Cambio Climático, por la que se publica el Acuerdo del Consejo de Ministros de 16 de marzo de 2021, por el que se adopta la versión final del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030. https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2021-5106
[3] Rodriguez, M. Implantación de Grandes Instalaciones de Energía Solar y Eólica en el territorio. Fundación Ecología y Dearrollo (ECODES), 2021. https://ecodes.org/decimos/nuestra-posicion-sobre-la-implantacion-de-grandes-instalaciones-de-energias-renovables-en-el-territorio
[4] Martínez I., González E., Ayensa N. Darle la vuelta al sistema. Una propuesta transformadora de Greenpeace para reponernos de los estragos de la Covid 19 y afrontar mejor la crisis ecológica. Greenpeace España, 2021. https://es.greenpeace.org/es/en-profundidad/darle-la-vuelta-al-sistema/
[5] Moncloa. Plan de recuperación, transformación y Resiliencia. Plan España Puede, 2020. https://www.lamoncloa.gob.es/temas/fondos-recuperacion/Documents/30042021-Plan_Recuperacion_%20Transformacion_%20Resiliencia.pdf
[6] Labandeira, X. Labeaga, J.M. y López-Otero, X. Nuevas Reformas Fiscales Verdes: Evaluaciones Exante para España. Docuemnto de trabajo WP 03a/2018. Economics for energy. 2018. https://eforenergy.org/docpublicaciones/documentos-de-trabajo/wp03a2018.pdf