Cambios en el mundo del trabajo y modernización de las relaciones laborales

Moderadores
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Irene Bassanezi Tosi
Doctoranda en Estudios Avanzados en Derechos Humanos en UC3M
Intervenciones
Sobre la irreversibilidad de la Historia
Tengo la impresión de que estas primeras décadas del siglo XXI suponen un punto de inflexión en la historia contemporánea de Occidente. Algunos logros y conquistas que muchas personas daban por definitivos y permanentes, hoy parecen estar en serio peligro de retroceder o de desaparecer. Y no soy el único que así piensa: el periodista Joaquín Estefanía, quizás el intelectual más consciente de esta cuestión, no deja de alertarnos de ello constantemente.
La paradoja de la Torre de Babel y el síndrome de la sabiduría
Con la pandemia parece que estamos reviviendo el segundo libro del éxodo a la espera del pan enviado por Dios. La antigüedad lo llamaba «maná», luego en el siglo XX Milton Friedman sustituyó a Dios por un helicóptero, y ya en el siglo XXI los bancos centrales digitalizaron a Dios bautizando el maná con el eufemismo de la «expansión cuantitativa». Una expansión que se anuncia hoy en Europa bajo el calificativo de «fondos europeos anticrisis».
El futuro del empleo, más allá del empleo
Decía Federico Mayor Zaragoza en su intervención en este debate de Espacio Público que “hace 25 años las industrias, ya automatizadas en buena medida, tenían operarios que ‘vigilaban’ cada cuatro o cinco máquinas. Hoy tienen robots. A los robots, también hace poco, los supervisaba una persona. Hoy lo hace un código de barras”.
¿Existe una oportunidad para un cambio de modelo en la salida de la crisis de la pandemia?
Me refiero a los cambios de los modelos productivo y de relaciones laborales, cambios relacionados entre sí en el sentido que se apunta en el artículo de González y Muro Benayas, referencia para este debate. Estamos viviendo una creciente segunda ola de la pandemia, que hará caer la economía española bastante más allá del 10% al terminar 2020. La opción de una recuperación con reformas que impulsen un cambio de modelo es deseable y posible, pero incierta. Su recorrido requiere claridad de proyecto y una conjunción amplia de apoyos políticos y sociales.
Profesora Titular en la Universidad de Sevilla en el área de Lingüística Computacional. En la actualidad en CCOO Universidad
El cambio que necesitamos: de la supervivencia en lo individual hacia la planificación de lo colectivo.
En neuropsicología se acepta el principio de que cuando recibimos una sobreestimulación (es decir, exponemos nuestros sentidos a demasiados estímulos externos a la vez), una reacción típica es desarrollar síntomas de ansiedad o estrés. A menudo, el individuo cierra los canales de comprensión de la realidad exterior porque no le es posible focalizar en el estímulo real pertinente. Es decir, cuando somos bombardeados desde fuera, nos radicalizamos en nuestra introspección y tendemos a alejarnos de nuestro entorno social, encerrándonos en nosotros mismos. Así es como funciona nuestro cerebro, empeñado en sobrevivir a costa de lo que sea. Trasladando esa idea al contexto social que nos ha tocado vivir por esta crisis sanitaria y económica, con su bombardeo constante de información a través de los medios de comunicación y las redes sociales, no es de extrañar que, tras la salida de esta crisis, estemos más aislados y seamos, por tanto, más vulnerables.
Catedrático emérito de la Universidad Complutense. Presidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).
Recuperar los derechos perdidos
Las relaciones laborales en los países desarrollados han sufrido cambios significativos en las cuatro últimas décadas. Estos cambios no han ido en la dirección de mejorar las condiciones laborales y los salarios, sino que han supuesto un retroceso en los derechos de los trabajadores. Las consecuencias han sido un aumento de la desigualdad y precarización del trabajo. Esta tendencia ha sido general en prácticamente todos los países más ricos, pero hay diferencias entre ellos. Estas diferencias dependen de la legislación laboral existente en cada país, así como de la estructura productiva.
Cambios en el modelo del trabajo y modernización de las relaciones laborales
En un mundo del trabajo que muestra una creciente fragmentación, en el que la precariedad coloniza cada vez más espacios, los retos pasan por promover políticas que apuesten por la recuperación del empleo y su calidad, los salarios y derechos que proyecten unas condiciones de vida que mejoren el ejercicio efectivo de libertades y derechos colectivos, frente a los valores asociados al proyecto neoliberal que se han pretendido extender en el marco de las relaciones sociales y laborales.
Un horizonte de progreso para las relaciones laborales: la participación laboral en el gobierno corporativo
La necesidad de reformas en el sistema español de relaciones laborales que plantea la ponencia y las razones que esgrime me parecen difícilmente cuestionables. Reformas, además, cada día más urgentes y complejas ante los retos que a los que se enfrenta el país y ante los cambios que se están produciendo en el modelo productivo.
El marco actual de las relaciones laborales
Vivimos en un mundo señalado por el desempleo y la precariedad, por la inestabilidad laboral, y por el crecimiento de la desigualdad, la pobreza y la exclusión social. Un mundo que reclama un nuevo modelo de desarrollo social y económico que se edifique en parámetros de sostenibilidad, que reconozca prioridad al interés colectivo, que recupere la confianza de la sociedad en las instituciones, y que sea capaz de garantizar que no se producen recortes en un Estado de bienestar ya bastante reducido.
Tiempo, lugar de trabajo y estabilidad laboral para la modernización democrática de un Derecho del Trabajo mestizo
Algo invisible al ojo humano ha sido capaz de visibilizar con nitidez abrumadora los cambios que se llevan operando en el mundo del trabajo, al menos, desde las últimas tres décadas. Y aunque hubiera sido preferible que no llegase una pandemia para tomar acto de la realidad del trabajo, la crisis sanitaria actual, como cualquier otra crisis, constituye un momento de oportunidad, de cambio.
Cambiar para volver al corazón de la negociación colectiva
A día de hoy, el sistema español de relaciones laborales ha de resolver dos desafíos: defender el trabajo decente y digno (haciendo frente al desempleo, a la huida del trabajo asalariado y a la revolución tecnológica) y luchar contra el cambio climático y sus consecuencias; ambos afectados de forma transversal por las consecuencias que acarrean la COVID19 y las medidas sanitarias adoptadas.
Sobre los efectos de la automatización y la digitalización
Me referiré, en esta contribución al debate de Espacio Público, a los retos que vienen planteando la automatización y la digitalización de los puestos de trabajo, siguiendo el análisis que he realizado en una extensa panorámica publicada recientemente como documento de trabajo del ICEI [1], actualizada con los resultados de algunos trabajos publicados con posterioridad, dado que la actualidad del tema hace que no dejen de aparecer nuevas investigaciones, además de numerosos artículos en la prensa y en portales de Internet. Pues, a mi juicio, del análisis de la información disponible, los dos cambios principales que están ocurriendo desde el último tercio del siglo pasado y que afectan profundamente al mundo del trabajo son la creciente desigualdad en la distribución de la renta y la riqueza y el impacto del cambio del paradigma tecno-económico ligado a la automatización y la digitalización[2].
Profesora de Economía Financiera, miembro de Economistas Frente a la Crisis y Secretaria General de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas
Nuevos modelos empresariales y de relaciones laborales
La economía digital y las transformaciones tecnológicas no sólo están transformando el mercado laboral redefiniendo nuevos tipos de empleos. Al mismo tiempo están modificando la forma en la que se trabaja y las relaciones laborales entre los trabajadores y los empresarios. La pandemia de la Covid-19 está acelerando además estos procesos que se han demostrado imparables.
Un modelo más democrático de relaciones laborales como base para una economía sostenible
El debate sobre el plan europeo de reconstrucción ha puesto el foco una vez más sobre el marco normativo laboral y, en particular, en el modelo de negociación colectiva. Es un debate recurrente y nada original, considerando que la negociación colectiva es una institución sometida a una notable tensión desde los años 80, que se ha agravado en la última década como consecuencia de los efectos combinados de la crisis económica y las reformas estructurales impulsadas por las instituciones comunitarias y los Estados miembros de la UE durante la Gran Recesión de 2008.
Ideología, ciencia, datos, trabajo y buena fe
Favorecer a las mayorías sociales o favorecer a las élites, esa es la dicotomía a la que nos enfrentamos en la actualidad. No se trata de una disputa, ni mucho menos, reciente, pero es esa dicotomía la que está tras la polarización y la crispación política y pública.
Una nueva era
Los empleos son trabajos que proporciona una empresa. El trabajo –de los autónomos, de las pequeñas asociaciones y cooperativas, del inicio de muchas pymes- lo “busca”, halla, descubre o inventa uno mismo.
El futuro del teletrabajo
De la noche a la mañana, las plantillas que teletrabajan en España han pasado del 4% al 88%. La precipitación de esta transformación digital ha hecho que nos hagamos pocas preguntas sobre las implicaciones del cambio. Pero ahora que ya llevamos largas semanas de excepción, empezamos a normalizar que se puede trabajar remotamente, y ver que para muchas personas el viaje a la oficina (lo que los ingleses llaman el “commute”) no volverá en mucho tiempo -o nunca.
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