La batalla política por el pleno empleo
Juan Torres López
Hace ahora justamente 70 años un economista polaco muy importante, Michal Kalecki, publicó un artículo que me parece que tiene una gran actualidad en nuestro tiempo.
Kalecki partía de reconocer cuando lo escribía que una mayoría considerable de los economistas opinaba que, aun en un sistema capitalista, el pleno empleo puede alcanzarse mediante un programa de gastos del gobierno, siempre que haya un plan suficiente para emplear toda la fuerza de trabajo existente y siempre que puedan obtenerse dotaciones adecuadas de las materias primas extranjeras necesarias a cambio de exportaciones.
Se aceptaba, decía el economista polaco, que si el gobierno realiza inversión pública (por ejemplo, si construye escuelas, hospitales y carreteras) o subsidia el consumo masivo y si además este gasto se financia con préstamos y no con impuestos, la demanda efectiva de bienes y servicios puede aumentarse hasta un punto en que se logre el pleno empleo.
A la objeción (que todavía se sigue planteando) de que eso podría crear inflación, Kalecki respondía con total seguridad: la demanda efectiva creada por el gobierno actúa como cualquier otro aumento de la demanda, por tanto, si hay oferta abundante de mano de obra, planta y materias primas, el aumento de la demanda se satisface con otro de la producción. Lo que significa que si la intervención gubernamental trata de lograr el pleno empleo pero no llega a aumentar la demanda efectiva más allá del nivel del pleno empleo, no hay por qué temer a la inflación.
Más intervenciones
POR QUÉ ESPAÑA NO SALDRÁ DEL DESEMPLEO MASIVO
Adjunto os remito un pequeño documento donde respondo a las últimas noticas sobre el desempleo en España.
LA SOCIEDAD DE LOS TRES TERCIOS ¿YA NOS HEMOS OLVIDADO?
De todas las trampas del capitalismo, la más perniciosa e ignominiosa es la que nos impone a la conciencia moral individual y a la colectiva, el deber de ganarse el sustento presente con el esfuerzo y el futuro con la privación y el sacrificio.
Ni es posible ni es deseable
No podemos arreglar el paro, por varias razones. La primera es que el planeta no podría soportar la extracción de recursos y el consumo energético que supondrían 3.500 millones de seres humanos trabajando a jornada completa con la enorme capacidad tecnológica actualmente disponible.
¿POR QUÉ EL EURO?
En mi anterior intervención sobre ‘El Euro y el empleo’ mostré cómo la salida de la Unión Monetaria Europea (UME) era una condición necesaria –pero no suficiente- para emprender una política de pleno empleo en nuestro país.
Cambios desde la modestia (y en pocas palabras, demasiado pocas)
La ponencia nos plantea los problemas clásicos de los pactos para controlar una parte del poder, y tres sugerencias de uso de ese pacto. Me gustaría hacer una pregunta, ¿pactar con la socialdemocracia ha dado poder a la izquierda alguna vez? Más concreto, ¿el pacto con la socialdemocracia daría poder a la izquierda esta vez?
Hay que salir del paro pero también de la precariedad
Recuperando a Polanyi, es posible afirmar que durante los últimos treinta años, las relaciones de trabajo han sufrido, en el ámbito de los países donde se desarrolló el constitucionalismo social, una Gran Transformación. Los dos pilares de ésta serían el desempleo masivo, tema del que trata el texto inicial de esta conversación, y la precarización de las relaciones de trabajo. Si la lucha contra el desempleo ha sido el argumento (al menos en el papel) de las actuaciones normativas sobre el mercado de trabajo realizadas en las últimas décadas, con mayor o menor acierto, la cuestión de la precariedad ha recibido un tratamiento menos lineal. En efecto, la precarización de las relaciones de trabajo no ha sido comúnmente aceptada como un problema a solucionar sino, en abundantes ocasiones, incluso como una vía para solventar la extensión del desempleo.
O la Democracia o la Esclavitud
Hoy desayuné con el titular de un artículo, publicado en nuestro Público, que hizo que se me enfriara el café, porque me dediqué a él y me olvidé de todo. El titulo dice "Políticas alternativas para el retorno del pleno empleo en España". Sospecho que hoy se enfriaron muchos cafés, de los 6.000.000, pongamos que 1.000.000, tenían para un café caliente hoy, y para ojear Público, que se prendieron al título como a la vida, y a medida que leían, se les enfriaba además del café, la moral.
El pasado es nuestro mayor problema
España es un Estado parcialmente fallido. Nos hemos acostumbrado, a lo largo de las décadas y siglos, a que las clases sociales y los poderes fácticos son normales, casi les hemos dado carta de naturaleza en nuestro carácter como Ciudadanía. Aquí se discute mucho lo Público pero se tragan sapos y culebras por miedo a lo "Privado". Aquí se critica y grita mucho pero se reclama poco y, desgraciadamente, bastante mal. A la postre somos un pueblo realmente dócil de tanta leña como nos han dado.
Tecnología, reparto del empleo y estancamiento sostenible
La ponencia inicial de Nacho Álvarez, plantea tres medidas o líneas de actuación que comparto, pero me gustaría aportar algunas ideas sueltas que nos permitieran actuaciones previas a los dos escenarios finales que describe: el cambio radical de toda la política europea o la salida de la Unión Europea.
El paro ha vuelto para quedarse.
En primer lugar me gustaría apuntar que la vertiente ecológica de cualquier estudio económico debería ser norma, totalmente desvinculada de sesgos ideológicos. El coste medioambiental debería cuantificarse sin excepción ya que no resulta lógico ignorarlo en un contexto de problemas crecientes para la población y su sustento, que es el planeta.
Trabajar por una "Implosión controlada del Capitalismo".
Al no estar planteado en la ponencia, debemos inferir que la pregunta refiere a la posibilidad de procurar un puesto de trabajo para todos en este Sistema. Mi respuesta es Sí, es posible sí y vamos hacia ello, claro que en condiciones de esclavitud.
EL EURO Y EL EMPLEO
La tesis principal del documento que adjunto es que existe una incompatibilidad manifiesta entre, por una parte, lo expuesto en el Tratado de Lisboa (2007), donde se afirma que la Unión Europea tiene entre sus objetivos alcanzar una situación de ‘pleno empleo’ y de cohesión económica, social y territorial, y, por otra parte, los objetivos económicos de la Unión Monetaria Europea, un exquisito club que se ha impuesto a sí mismo el ambicioso objetivo de desbancar a Estados Unidos como hegemón económico mundial. Creemos que esto era lo que quería dar a entender el Premio Nobel de Economía Franco Modigliani, cuando afirmó que “Europa tenía que elegir entre el honor y el empleo”.
Errores repetidos
Muchas las voces que hablando de economia, introducen la palabra ecologia y creo de manera muy acertada.
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