Jerarquía en Europea y los "PIIGS"
Jorge Delicado
Estudiante
En primer lugar, dar las gracias a Diario Público por esta saludable iniciativa que permite a un simple estudiante de bachillerato que se las da de inteligente, solo por utilizar un lenguaje hasta cierto punto intelectualoide y llevar una imagen del PCI, debatir con gente de tanto prestigio.
El problema de la UE, es que es una organización con una jerarquía especialmente acentuada. Un ejemplo: Yo estaba viendo la televisión con mi padre, cuando en televisión aparecieron reunidos los principales presidentes de la UE. En primera fila aparecían caminando Merkel, Cameron y Sarkozy, los presidentes de las tres mayores potencias de la UE. Atrás se encontraban otros presidentes de las potencias menores (Zapatero, el todopoderoso Berlusconi...) y más atrás, se encontraban presidentes desconocidos por la mayor parte de la población...
La única solución que veo yo, es que se unan España, Portugal, Italia, Grecia e Irlanda (los PIIGS) y otros países discriminados por la UE, y adviertan a la UE: "O nos dejáis en paz, o nos vamos". Pero esto es difícil. En Irlanda, España y Portugal es difícil que un gobierno lance este mensaje (en España, he oído a militantes de IU quejarse del poco debate sobre el euro que hay en la organización, aunque esto parece cambiar en el PCE) en Italia la única fuerza que podría conseguirlo, el Movimiento 5 Estrellas, ha perdido mucha fuerza y en Grecia Syriza ha mantenido su voluntad de permanecer en el euro y en la UE. Mientras que ND y el PASOK jamás abandonarían Europa, el KKE difícilmente ganará un día las elecciones y me reservo la opinión sobre Amanecer Dorado.
En mi opinión, debemos abandonar la UE, pero España sola no podría, debería de haber cierto consenso entre los "PIIGS". Es casi imposible, pero no conozco otra solución.
Más intervenciones
TRIUNFA EL EUROESCEPTICISMO
Cada vez estoy más convencido de que aquellos que defendemos la conveniencia de la salida de España de la Unión Monetaria Española (UME), como un medio para poder aplicar las medidas de estímulo macroeconómicas que el país necesita, terminaremos ganando esta batalla ideológica.
Una alianza peligrosa de las élites políticas y económicas
Solamente quiero resaltar algo del artículo de Pedro Chaves: su certero análisis del origen de la creciente desafección política de los ciudadanos europeos. Según el último eurobarómetro en España el 75% no confía ya en las instituciones europeas ni en su modo de gestionar esta crisis. Eso significa que los españoles hemos perdido casi toda la confianza en que Europa podía ser la solución a nuestros problemas económicos y sociales. Los "señores de negro" de la troika son considerados por muchos ciudadanos como los representantes de un poder económico que limita hasta niveles vergonzosos nuestros derechos económicos y sociales y que está creando una brecha de desigualdad enorme en España.
La UE es la culpable, siempre lo fue, nuestros gobiernos también
La pregunta lanzada al debate, Unión Europea ¿para qué? requiere analizar los orígenes de las Comunidades Europeas para ver si es posible una reorientación de la Unión (una nueva "salida hacia adelante") o directamente es necesario proceder a su cuestionamiento global y plantearnos la necesidad de acabar con esta experiencia de construcción supranacional.
Por qué caemos
La actual fractura de la Unión Europea es consecuencia de la falta de respeto a los ciudadanos que la componen.
Una visión contrahegemónica desde Andalucía
La crisis financiera originada en 2008 está tensionando hasta límites insoportables la justificación incluyente y social de la UE. Su fuente de legitimidad se desmorona, porque no era interna ya que no podía emanar de la sustancia democrática de sus instituciones, sino externa, basada en los resultados económicos y de prosperidad que generase. En 2005, los franceses y los neerlandeses rechazaron el proyecto de Tratado constitucional europeo. A pesar de ello, lo impusieron más tarde con el nombre de Tratado de Lisboa, el blindaje jurídico y la maquinaria institucional al servicio de los intereses de los grandes grupos económicos europeos y transnacionales. El déficit democrático de base se muestra ahora más evidente ante el recrudecimiento del deterioro económico y, como siempre, las élites capitalistas se muestran incapaces de prefigurar salidas cooperativas. Los grandes dogmas de fe de la UE, la libertad de los mercados y de lealtad a la OTAN, han situado todo su entramado institucional en un papel subsidiario y de mero gestor de imperativos externos. La UE ha despojado a los estados-nación de poder político y sus propios órganos de decisión, mandatados para liberar a los mercados de las obligaciones derivadas de las reglas sociales, han quedado a merced de imposiciones de la eurocracia que distancian cada vez más sus propuestas de los intereses y los problemas ciudadanos. Para aquellos Estados-nación con un profundo problema de legitimidad e integración de las naciones que lo componen, como es el caso de España, la crisis económica y la gestión neoliberal emanada de las directrices de la UE no hacen sino acentuar la salida centrífuga y la inclusión en la agenda política del derecho de autodeterminación. La democracia, la influencia de la opinión social en la toma de decisiones sufre así un doble bloqueo: el determinado por la construcción tecnocrática, neoliberal y elitista de la UE y el que responde al vaciamiento de poder político operado contra los Estados nacionales. Las altas tasas de desempleo, la restrictiva política monetaria del Banco Central Europeo y el corsé presupuestario impuesto por el Pacto de Estabilidad imprimen un freno al dinamismo de la economía europea y a su competitividad. En este escenario, primará la polarización centro-periferia y el control de la Troika sobre las políticas nacionales.
SOLIDARIDAD
La UE, se ha basado en el aspecto económico, eso es incuestionable. ¿Ha dado resultado?. No soy yo muy avezado en temas económicos, pero los tiempos que vivimos son malos. Todo el sistema montado para favorecer a los países mas pobres, en una búsqueda de equilibrio norte - sur, pobres ricos, se ha ido al garete, ha dejado de ser una prioridad, que nunca lo fue pero asi nos lo vendieron. Ahora el decorado de la democracia cristiana sobra y saca sus recetas de siempre e intenta arrastrarnos a todos en esa deriva conservadora al igual que lo ha hecho con su politica economica.
Seguir batallando para cambiar la UE
Pienso que Pedro Chaves lleva razón y/o plantea bien varias cuestiones clave: a) la integración europea se ha servido del equilibrio socialdemocracia - democracia cristiana; b) se confió en el mercado (y la moneda) para avanzar en la integración; c) la crisis ha roto esos equilibrios y propuestas, por lo que la UE se ve como parte del problema (no aporta soluciones). Luego, es legítimo preguntarse ¿para qué necesitamos esta UE?
¿Europa, un espacio fallido?
Abrir un debate sobre la necesidad y deriva de Europa es de sumo interés ante un tiempo donde la ciudadanía europea deberá tomar decisiones en la conformación de su Parlamento. Quedan apenas cinco meses para la campaña electoral europea. Una campaña que, como las anteriores, tendrá traducción netamente nacional. La campaña europea será percibida por el ciudadano como una oportunidad para castigar o dar confianza a su gobierno propio. Éste es quizás el primer espacio fallido europeo, no existe opinión pública europea, ni partidos, ni sindicatos, ni asociaciones europeas. No hay un escenario netamente europeo con sus agentes sociales.
La UE necesita legitimidad democrática
Cuando la ciudadanía de un país acepta que las sentencias del Supremo y del Constitucional se dicten manipuladas por las presiones del poder político, la lealtad a la democracia se descompone y la corrupción de los poderosos campa a sus anchas. Eso es lo que ocurre en algunos países de la UE. Una unión imperfecta que ha sido poco cuestionada hasta hace bien poco, quizá porque en vacas gordas soltaba palas de dinero en forma de fondos de cohesión. Pero gran parte de estos fondos no han servido para modernizar los sectores industriales en decadencia y alentar el tejido productivo, ni para ayudar a la creación de empleo sólido, sino que se han empleado en inflar burbujas inmobiliarias gigantescas, o crear absurdas infraestructuras que facilitaban el pago de comisiones millonarias. Muchos de los que ahora denuncian han sido cómplices hasta ayer de su propia instrumentalización. La democracia, el Estado del bienestar y la prosperidad de un pueblo exigen la responsabilidad de cada uno de sus ciudadanos en el espacio común. No se puede votar una y otra vez a partidos políticos poco democráticos que además incumplen los programas electorales. Mantener el Estado del bienestar exige economía productiva y dejar de imitar a los países que viven de la especulación financiera y de la industria del espectáculo.
¿Quieres participar en este debate?
Ve al apartado 'Cómo participar' y revisa los pasos necesarios para poder intervenir en los debates abiertos.