TRIUNFA EL EUROESCEPTICISMO
Carlos Javier Bugallo Salomón
Doctor por la Universitat de València
Cada vez estoy más convencido de que aquellos que defendemos la conveniencia de la salida de España de la Unión Monetaria Española (UME), como un medio para poder aplicar las medidas de estímulo macroeconómicas que el país necesita, terminaremos ganando esta batalla ideológica.
Son varias las razones que me han persuadido de ello. En primer lugar, porque esta posición está siendo defendida con argumentos sólidos por personas de gran prestigio intelectual (como, por ejemplo, Vicenç Navarro en nuestro país y Costas Lapavitsas en el exterior).
En segundo lugar, porque las personas honradas que siguen creyendo que lo mejor sería permanecer en la UME se muestran cada vez más vacilantes e inquietas, y algunas hasta renuncian a rebatir públicamente los argumentos de quienes defendemos la salida del Euro.
En tercer lugar, por la manifiesta pereza o incompetencia intelectual de aquellos críticos –como los Editoriales del periódico 'El País'- que se empeñan en vincularnos con los movimientos populistas y de extrema derecha. Esta estrategia es infantil y no conseguirá dar sus frutos.
Y en último lugar pero no en importancia, por la información aparecida en la prensa local (Levante-EMV, 06/01/2014), que señala que según datos del Eurobarómetro el porcentaje de ciudadanos que confía en la Unión Europea ha caído 24 puntos en los últimos años, tendencia aún más acusada en los países del Sur: especialmente en España, donde este porcentaje ha pasado del 74% en 2007 al 23% en 2012, un descenso de 51 puntos, el mayor de toda la UE. Aunque el porcentaje de quienes consideran positiva la pertenencia de España a la UE era de un 55%, aún no sabemos qué ha ocurrido en 2013.