Una alianza peligrosa de las élites políticas y económicas
Luis Cifuentes
Docente prejubilado
Solamente quiero resaltar algo del artículo de Pedro Chaves: su certero análisis del origen de la creciente desafección política de los ciudadanos europeos. Según el último eurobarómetro en España el 75% no confía ya en las instituciones europeas ni en su modo de gestionar esta crisis. Eso significa que los españoles hemos perdido casi toda la confianza en que Europa podía ser la solución a nuestros problemas económicos y sociales. Los "señores de negro" de la troika son considerados por muchos ciudadanos como los representantes de un poder económico que limita hasta niveles vergonzosos nuestros derechos económicos y sociales y que está creando una brecha de desigualdad enorme en España.
La cuestión que quiero plantear con el título de mi comentario es la alianza tan estrecha de las dos élites que gobiernan Europa y el mundo: la económica que domina a través de los grandes bancos y la empresas multinacionales y la política que gobierna al dictado de los mercados. Ambas élites se ha unido ahora más que nunca para someter a naciones y a pueblos enteros, sobre todo a los del sur de Europa, a unas condiciones casi infrahumanas en todos los derechos económicos y sociales. ¿Para qué sirve la Declaración de Derechos Humanos si todos los gobiernos europeos la están convirtiendo casi en papel mojado? ¿Quién debe ser el sujeto real de la política y de nuestra historia? Si las élites políticas y económicas se han aliado para aplicar esta injusticia global, creo que no queda otro remedio que reinventar otra forma de hacer política y otra forma de crear redes de acción social que se enfrenten democráticamente a estas élites que están masacrando impunemente a millones de ciudadanos europeos y generando dos tipos de ciudadanos: una minoría cada vez rica y mejor situada en el mercado global y una mayoría cada vez más excluida y más pobre. No se puede admitir que un 90%, por no decir un 99%, esté en manos de un 10% o un 1% de la población. El resultado está siendo catastrófico: un desastre civilizatorio sin precedentes para los seres humanos y para el ecosistema.