Las cuentas de doña Rogelia
Julen
Doy voz a la susodicha sin menoscabo alguno de un debate que aprecio tanto como para haberme inspirado este desliz. El debate, además, me ha servido para plantearme el tema. No soy economista y me ha ayudado a sintetizarlo: gastamos más de lo que producimos, nos toca resolverlo antes de que los mercados lo hagan a su manera.
Doña Rogelia tiene salida: la traduzco a mi manera. No acepta una deuda si no le dan razones de peso en cada céntimo de la misma. También tiene el espacio que se gana a paraguazos y salivazos. Tiene muchas cosas que decir y que gesticular. Dejemos los términos de una ciencia que es muy consciente de ser un mero blof y atengámonos al pensamiento de doña Rogelia. Despacio y buena letra. No se puede reclamar una deuda que no se debe y doña Rogelia está convencida de que ella no debe nada a nadie, que si hubiera algo ya lo habría pagado ampliamente soportando a su difunto y ahora a la Mari Carmen. Señores economistas, tendrán que explicar el tinglado a la señora y que soportar los latigazos del “oiga usté”.
¿Qué contamos a esta señora?. Pienso que sería un juego divertido y que por otra parte nos haría cargar las pilas. Es una invitación….