Los sindicatos en tiempos neoliberales

Joan Coscubiela

Diputado en el Congreso por el grupo La Izquierda Plural

Moderación

Orencio Osuna

Escritor

Bonifacio Cañibano

Periodista

Conclusión del debate Octubre del 2014

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Este debate sobre el sindicalismo, que se ha mantenido vivo durante algunos meses, ha abordado múltiples cuestiones que resulta imposible resumir en unos folios, de modo que nos centraremos en algunas de las más destacadas. Una parte de las intervenciones han resaltado el valor histórico que han tenido los sindicatos a la hora de conseguir no solo condiciones de trabajo más dignas para la clase obrera, sino también su contribución en la introducción y mejora de los derechos sociales y la democracia, haya llegado esta a un grado de desarrollo mayor o menor. Este es un apunte significativo, especialmente en el contexto español, donde los sindicatos se implicaron directamente en la lucha contra la dictadura y desempeñaron un papel relevante en su desaparición. ¿Dónde estaríamos ahora sin la lucha sindical? ¿cuales serían las condiciones de trabajo sin la presencia de miles de sindicalistas en las empresas? Estaríamos más cerca de Singapur que de Suecia (Héctor Maravall). Esta corriente, la que ha resaltado en el debate el papel histórico de los sindicatos, se pregunta también por las causas por las que los sindicatos , sobre todo los mayoritarios , tienen una imagen tan devaluada ante la ciudadanía

Titulamos el debate “los sindicatos en tiempos neoliberales” para encuadrar la situación actual de los sindicatos, que soportan, como el conjunto de los ciudadanos la agresión frontal del capitalismo “sin complejos”, empeñado en desmantelar toda forma de resistencia de las clases populares, y entra esas formas muy especialmente la resistencia de los sindicatos . A resaltar esta agresión han contribuido numerosas intervenciones. En el marco de la agresión del capitalismo neoliberal contra “la resistencia”, sitúan muchos de los intervinientes la mala imagen de los sindicatos que finalmente se ha instalado en la sociedad. “Hay que estar ciego para no ver que, más allá de hechos o conductas reprobables de algunos de sus miembros; más allá de errores o carencias, tal campaña guarda relación directa con el hecho de que los sindicatos constituyen el principal obstáculo frente al desarrollo de las políticas en curso, cuyo fondo, aquí y en Europa, es desarbolar el modelo social construido tras el final de la Segunda Guerra Mundial” (Julián Ariza)

Es también en este contexto donde se sitúa la represión policial y judicial contra los sindicalistas por parte del Gobierno, que ha recurrido sin dudarlo a métodos que difícilmente se compadecen con el sistema democrático. Más de trescientos sindicalistas de las formaciones mayoritarias están procesados y les ocurre lo mismo a varios centenares más de las formaciones minoritarias “se ha producido un brutal y sistemático ataque contra los sindicatos más representativos y mayoritarios, con participación de empresarios, policía, jueces y fiscales y poderosos medios de comunicación. Esta triada perversa, está socavando, no sólo la credibilidad de los sindicatos, sino hasta el propio Derecho Constitucional de Huelga, que tan costoso fue para los trabajadores conquistarlo en la Dictadura. Utilizando una vía indirecta y basándose en el apartado 3 del art. 315. Un apartado, antigualla del C. P. franquista que quedó en el Código Penal vigente, tras su revisión en el año 1995. Basándose en él, están penalizando a los participantes en los piquetes informativos” (Eduardo Saborido)

No han faltado las intervenciones que han subrayado los errores tácticos, los abandonos de su cometido o la falta de honestidad de algunos comportamientos sindicales. “El sindicato “gestoría” que resuelve mi tema sin importarme lo que tengo al lado. El sindicato gestoría o incluso el sindicato empresa que tiene a su servicio gestores y que se comporta como una auténtica empresa en el mercado capitalista que nos envuelve. Que vende el producto: seguros de vida, seguros si te pones enfermo, viajes, vacaciones, cuotas súper-rebajadas…que también despide a sus trabajadores como otra cualquier empresa.” (Ángela Sánchez)

Todos estos factores han contribuido a la actual crisis del sindicalismo, porque en este debate hay un amplio consenso en la aceptación del que el sindicalismo atraviesa una crisis importante; pero también hay consenso a la hora de señalar las causas objetivas de esa crisis, que van más allá de los comportamientos sindicales y que se enraízan en el cambio vertiginoso que se ha producido en la organización del trabajo y en el modelo de producción.

Joan Coscubiela lo señalaba en su exposición: Al sindicalismo le esta desapareciendo el hábitat que lo vio nacer: el estado-nación, la sociedad industrialista, la empresa integrada, las condiciones de trabajo homogéneas, fruto de la organización fordista del trabajo incluso el empresario tradicional, que ahora no tiene en muchas ocasiones cara, y que es sustituido con frecuencia por un ejecutivo que gestiona unos fondos posiblemente multinacionales que conforman el capital de la empresa. Han desaparecido del paisaje habitual, salvo excepciones, las grandes empresas y prolifera el minifundismo empresarial y los pequeños centros de trabajo donde es cada vez más difícil organizar a los trabajadores. A los sindicatos les ha pasado como al oso panda, que están desapareciendo los bosques de bambú en los que vivía y de los que se alimentaba , ejemplarizaba Coscubiela en el debate en Público TV, que ha cerrado el debate virtual.

Esta es quizás la cuestión más inquietante que se ha planteado y para la que no hay respuestas fáciles en este momento gramsciano en el que el viejo sindicalismo no se ha ido todavía y el nuevo no ha llegado aún. Emergerá una nueva forma de organización sindical, porque en la medida en que mutan los poderes empresariales mutarán también las formas de resistencia frente a ellos (Ignacio Muro).

Con una clase obrera profundamente fragmentada y dispersa, con la inmensa mayoría de los trabajadores en precario, con una patronal crecida y corrupta, con los viejos partidos obreros, que han dejado de ser obreros, los sindicatos están abocados a asumir funciones que van más allá de los intereses de sus afiliados y que van más allá de concebir los centros de trabajo como el núcleo fundamental de la lucha. En estas circunstancias , “sencillamente no es posible hacer sindicalismo exclusivamente desde los centros de trabajo y ha llegado el momento de organizar a los trabajadores fuera de las fábricas “(Leo Moscoso).

Una nueva organización de los sindicatos mutando hacia una forma de organización social, que desborde el propio centro de trabajo, ha sido una posición claramente defendida por una parte significativa de los intervinientes “Porque el problema principal es que el empleo ya no es mecanismo de integración, es sinónimo de precariedad y pobreza. Y es por ello que la lucha quizá no pase por defender el empleo, sino por defender la vida, la dignidad no del empleo, sino de nuestro día a día” (Ignacio Martín)

Algunos de los que sostienen este planteamiento contemplan que la huelga general de consumo sería ahora mucho más factible y eficaz que la huelga general del trabajo, que ha sido tradicionalmente la forma de resistencia sindical más contundente, pero que en el ecosistema del minifundismo empresarial, es difícilmente ejecutable .

Ponencia inicial Junio del 2014

Joan Coscubiela

Diputado en el Congreso por el grupo La Izquierda Plural

Me piden que introduzca el debate sobre sindicalismo y de entrada constato la dificultad de poder hacer una reflexión serena entre tanto ruido de fondo. Pero me decido a intentarlo, porque el tema se lo merece.

Para comenzar conviene recordar que, como en muchos otros temas, esta reflexión sale marcada por un estado de opinión publicada muy consolidado, y eso es una dificultad añadida.

Conviene también constatar que en el debate sobre “sindicalismo hoy” se entrecruzan al menos tres planos, que debemos tener presente y diferenciar al mismo tiempo.

El primero y más estructural se refiere a la “crisis” de transformación del sindicalismo y las dificultades de adaptación a un entorno que la globalización ha puesto “patas para arriba”. Un proceso que se inició hace cuatro décadas y que a otros sindicalismos les pilló crecidos y consolidados, pero al español le pilló naciendo y cogiendo posiciones.

El segundo, algo más coyuntural, se refiere a las dificultades sobrevenidas, que en algunos casos adoptan forma de impotencia, para responder a los efectos de esta crisis, a las necesidades, a las expectativas depositadas y a las exigencias de los trabajadores.

Y el tercero y no menor, hace referencia a la incidencia que en el debate social tiene la ofensiva que los poderes económicos y sus representantes políticos han lanzado para derribar o debilitar cualquier contrapoder social, aprovechando la oportunidad que les brinda la crisis. Y entre los medios utilizados, además del debilitamiento institucional y legal, nos encontramos con la destrucción interesada de la legitimidad social del sindicalismo, de su reputación pública. Destruir las formas colectivas de organización y su capacidad de actuar como contrapesos sociales deviene clave para imponer la hegemonía económica, política y sobre todo ideológica del capitalismo financiero.

Analizar la incidencia de estos tres planos, sin negarlos ni magnificarlos me parece la clave para una reflexión útil, que huya de las certezas de lo conocido o de las respuestas fáciles. Por eso me ha parecido que la mejor fórmula para introducir el debate es la de la duda. No dar por seguro ni compartido nada y por el contrario plantearse muchas preguntas, incluso la más básica.

¿De qué hablamos, cuando hablamos de sindicalismo, hoy?

La pregunta puede parecer naíf, pero estoy en condiciones de afirmar que ni en el seno del sindicalismo organizado la respuesta es pacífica y no solo porque a lo largo de la historia del sindicalismo se han producido cambios muy notables.
Hoy, en las primeras décadas del siglo XXI la palabra sindicalismo describe realidades tan distintas, como la de la organización sindical de los sherpas nepalíes, la organización de las trabajadoras del textil en Bangladesh, los sindicatos de algunos países europeos implicados en diferentes formas e intensidades en la gestión del Estado Social. A todo le llamamos sindicalismo, sin olvidar las formas patológicas que adquiere en determinados países y sectores, en los que se llama sindicalismo a organizaciones que no trabajan por la emancipación de los trabajadores, sino por su control social.

Por eso en este intento de reflexión utilizaré Europa como punto de referencia, con algunas incursiones globales sin las cuales hoy no es posible entender nada.

Si hoy en España hacemos la pregunta ¿Qué son los sindicatos? nos podemos encontrar con las siguientes respuestas espontaneas – aunque no tanto-.

Organizaciones a las que el Estado les encomienda la función de defender a los trabajadores. Instituciones públicas financiadas por el Estado para que realicen determinadas funciones, como negociación colectiva, asesoramiento. Organizaciones que defienden los intereses de los trabajadores.

En mis experimentos de estar por casa con esta pregunta, incluso entre personas con responsabilidad sindical, la respuesta espontanea que menos sale es la que a mi entender mejor define a las organizaciones sindicales.

El sindicalismo nació, se convirtió en protagonista social del siglo XX y debe continuar siendo así en el siglo XXI, un “espacio de auto organización de los trabajadores para la defensa de sus intereses “

¿Estamos de acuerdo? ¿Continúa siendo así? ¿Y esto como se concreta, aquí y hoy?, teniendo en cuenta la profunda transformación de todos los elementos que alumbraron el sindicalismo como forma de organización social. Entre ellos, el sujeto histórico – la clase obrera- el hábitat económico y social en que se desarrolló. O sea la economía industrial,la sociedad industrialista, la empresa integrada, el Estado Nación.

La respuesta a esta pregunta es clave, porque de ella se desprenden otras preguntas determinantes.

¿Cuál es la misión del sindicalismo hoy?

¿Es el sindicalismo una organización para los trabajadores o de trabajadores?

¿Cómo organizar a colectivos, cada vez más amplios que no tienen vínculo permanente con una empresa, que es el hábitat natural del sindicalismo?

¿Cómo generar conciencia y prácticas de cooperación entre colectivos de trabajadores en un modelo productivo que tiende a la descentralización y a la competencia entre trabajadores?

¿Cómo dar respuesta a la estrategia del capitalismo financiero global? resumida en la frase “repartiros el salario y los derechos entre vosotros, que los beneficios del capital no se tocan y de redistribuirlos fiscalmente, ni hablar

¿De dónde nace la legitimidad del sindicalismo” ¿Y cómo se mide esta legitimidad?

¿Debe el sindicalismo asumir funciones que vayan más allá de los intereses de sus afiliados? ¿Y si es así, cuales, en qué condiciones?

¿Las funciones del sindicalismo se limitan a la mejora de las condiciones de trabajo o abarcan otros aspectos sociales?

¿Qué relación debe tener el sindicalismo con otras formas de organización social de los trabajadores fuera del lugar de trabajo?

¿Qué puede aprender o desaprender el sindicalismo de esas formas de organización social?

¿Debe el sindicalismo asumir las funciones de representación política del conflicto social? ¿Y si es así con que limites?

¿Es viable un sindicalismo propio del Estado Nación en el marco de una economía globalizada?

¿Cuál es el papel de la comunicación en el funcionamiento del sindicalismo, en su legitimidad social?

¿Es hoy el sindicalismo un instrumento útil para la lucha social y para el objetivo de la igualdad? ¿Y cómo se mesura?

Las preguntas son inacabables y este espacio se queda pequeño, pero aunque pueda parecerlo no son preguntas teóricas. Se las plantean cada día, consciente o inconscientemente, decenas de miles de hombres y mujeres sindicalistas. Y responden como siempre con la práctica, no exenta de muchas contradicciones y callejones sin salida, también de notables éxitos, no siempre reconocidos, ni tan siquiera por sus protagonistas.

Ninguna de estas preguntas tiene respuesta fácil ni única. Lo que si sería deseable es que no respondiéramos a ellas con una cosa y su contrario a la vez.

Para explicarme, nada mejor que algunos ejemplos de afirmaciones muy repetidas por parte de trabajadores, sindicalistas, empresarios, sociedad y opinión publicada.

Por parte de trabajadores cosas como “Los sindicatos solo se preocupan de sus afiliados, por eso yo no me afilio” Para a continuación decir “Los sindicatos no me resuelven el problema”

Por parte de sindicalistas cosas como: “No queda más remedio que aceptar la doble escala salarial para trabajadores de nuevo ingreso, si no queremos que los trabajadores actuales nos tumben el convenio o el Comité. Para a continuación constatar el riesgo que esos jóvenes vean al sindicato como algo ajeno.

Por parte de las empresas afirmaciones como: “Los trabajadores y los sindicatos deberían implicarse más en el futuro de la empresa”, para a continuación decir que la participación de trabajadores y sindicatos en la organización de la empresa es un estorbo. Que eso es facultad exclusiva del empresario

Por parte de la sociedad: “Yo, como trabajadora de sanidad o de educación tengo derecho a hacer huelga”, para días después olvidarse que una huelga en los transportes públicos ocasiona perjuicio a los usuarios. Por supuesto el ejemplo puede ser perfectamente en dirección inversa.

Por parte de la opinión publicada: Los sindicatos deben modernizarse y no atender solo al salario directo, sino ofrecer servicios, para a continuación decir que los sindicatos no deben hacer estas funciones. O en sentido contrario, que si deben realizarlas,exigiendoles además que la atención a los inmigrantes, el asesoramiento jurídico o la formación que deben hacer los sindicatos debe ser universal a todos los trabajadores/as y financiado solo con los recursos de los afiliados.

Si he destacado estas contradicciones frecuentes, de las que nadie estamos exentos, es para poner de manifiesto la complejidad del debate. Y para intentar huir de respuestas fáciles a algunas preguntas clave.

Apunto algunas de mis reflexiones a lo largo de estos años. Sin ninguna pretensión ni sistémica ni omnicomprensiva. Simplemente para intentar que el debate pueda estructurarse

¿ESTA EN CRISIS EL SINDICALISMO?

Creo que las organizaciones sindicales son conscientes que el sindicalismo sufre una profunda crisis de transformación, fruto de los cambios que en la economía, en la sociedad, en las estructuras sociales ha provocado la globalización. Al sindicalismo le sucede lo que a otras formas de organización social y política del siglo XX; Le está desapareciendo el hábitat que lo hizo nacer: sociedad industrialista – no me refiero solo a empresa y economía- estado nación, empresa integrada, condiciones de trabajo homogéneas fruto de las formas fordistas y tayloristas de organización del trabajo.

En todo caso, la pregunta importante es si las respuestas que está dando el sindicalismo llevan a una transformación útil y regeneradora o son simplemente conservacionistas.

¿CUÁL ES LA MISIÓN DEL SINDICALISMO HOY?

¿Continúa siendo la de ser un espacio de auto organización de los trabajadores para la defensa de sus intereses? O bien en el sindicalismo también han impactado los cambios en las categorías sociales que llevan a considerar al ciudadano como usuario, como consumidor

Es importante destacar el concepto de “auto organización” o sea la voluntad de los trabajadores de ser parte activa del sindicato y no esperar a que sean otros los que les resuelvan su papeleta y ellos solo dedicarse a esperar resultados y exigir.

Este concepto de sujeto activo, choca con una cultura dominante hoy y que avanza en el conjunto de la sociedad. El paso de la condición de ciudadanos a la de usuarios o clientes. Un tránsito cultural que impregna el Estado social – convirtiendo derechos en bienes- que afecta a la política – de la economía de mercado a la sociedad de mercado y la política de mercado, donde los ciudadanos son clientes de la política. Y por supuesto al sindicalismo, al que muchos trabajadores no ven como un espacio de auto organización, sino como un proveedor de servicios y protección.

Sin duda, las formas de organización del sindicalismo no son ajenas a estas concepciones. El debate y el conflicto entre “sindicalismo de trabajadores o sindicalismo para trabajadores” lleva varias décadas entre nosotros.

Que pueden hacer los sindicatos para ser “de trabajadores y no para trabajadores”. Supongo que disponer de una cultura y formas organizativas que lo faciliten. Aunque lo que antaño fue la asamblea de grandes centros de trabajo, ahora en un contexto de fuerte dispersión productiva resulta mucho más complejo.

SINDICALISMO Y MOVIMIENTOS SOCIALES.

¿Hay alguna experiencia positiva de los movimientos sociales que pueda ser útil para el sindicalismo? Creo que sí. La capacidad de la PAH para ser al mismo tiempo espacio de ayuda mutua y soporte emocional, mecanismo de solución de problemas individuales e impugnación del sistema, es un buen referente. Entre otras cosas porque esta es exactamente la manera en que nació el sindicalismo. ¿Qué son sino las primeras luchas mineras y los fondos de ayuda mutua? ¿Han desaparecido estas prácticas del sindicalismo actual? Mi percepción es contradictoria. Se mantienen en muchos ámbitos, donde el sindicalismo continua jugando este papel de protagonismo de los trabajadores y es más difuso en otros.

¿Y de que depende? De muchas cosas. Si el objeto de la lucha es muy cercano, los objetivos muy homogéneos y las formas de comunicación con los trabajadores son directas, es mucho más fácil el sindicalismo de trabajadores. Aunque no se conozca, porque es una realidad invisibilizada por los medios, estas prácticas son frecuentes y cotidianas hoy. Pero conviven con otras expresiones del sindicalismo, donde la amplitud de los afectados, la dispersión y heterogeneidad de intereses, dificultan estas formas de protagonismo de los trabajadores y además propician que la realidad llegue a los trabajadores y a la sociedad de manera muy “intermediada” por los medios de comunicación. El caso más evidente el de los procesos de concertación social de un lado o el de las huelgas generales de otro.

Una última pregunta. ¿Se evalúa al sindicalismo con el mismo rasante que a otras formas de organización social?

¿Alguien hace responsable a sus protagonistas de que determinados movimientos sociales hayan sido muy activos en la reivindicación y la resistencia, pero ello no se haya trasladado a triunfos tangibles? Creo que no y así debe ser.
¿Se utiliza este mismo criterio para las movilizaciones sindicales? No lo parece, creo que el grado de exigencia de utilidad concreta es diferente. ¿Por qué razones?

Me atrevo a sugerir algunas. Las formas de trabajo y su traslación a la sociedad aparecen en ocasiones muy institucionalizadas y esa imagen lleva a los trabajadores a criterios de exigencia propios de las instituciones y no de organizaciones sociales. Además los poderes, incluidos los mediáticos, no suelen preocuparse de movimientos que nacen, actúan y desaparecen. Lo que de verdad les preocupa es que estos movimientos adquieran formas estables de organización, sean sindicatos o sean la PAH. Y un tercer factor más doméstico y muy antiguo en la cultura de la izquierda es la hipercriticidad con todo aquello que no se controla. En todo caso insisto que cada una de estos interrogantes tiene respuestas – si es que las tiene- muy complejas.

¿QUE PAPEL DEBE DESARROLLAR EL SINDICALISMO?

SINDICATO CONFLICTO, SINDICATO NEGOCIACIÓN

Planteo esta pregunta, porque está presente en el debate, pero es posiblemente la que me resulta más vacía. Es casi como preguntar a un niño a quien quiere más, a su padre o a su madre. O como preguntar, cuál de los dos pulmones es más importante para la persona.

La propia esencia del sindicalismo conlleva la convivencia de este binomio de dos caras que cuando una de las dos falta el resultado pierde su esencia. De hecho más que dos, son cuatro las patas. Capacidad de identificar los problemas y la reivindicación que aúne fuerzas, capacidad de ejercer el conflicto, capacidad de convertir la fuerza del conflicto en propuestas y por ultimo capacidad de convertir todo ello en acuerdo útil.

Y si lo he traído a colación es porque desde fuera del sindicalismo se suele negar esta dualidad. Los que niegan el conflicto social como parte de su estrategia de deslegitimación social. Y los que niegan la negociación y los acuerdos como forma también de deslegitimación. Aunque en ocasiones partan de posiciones ideológicamente muy confrontadas, ambas formas de deslegitimar el sindicalismo tienen en común la no comprensión de cuál es su función.

¿TIENE LEGITIMIDAD SOCIAL EL SINDICALISMO? ¿CÓMO SE MIDE?

Esta pregunta tiene tantas respuestas como universos a los que se formule. No es lo mismo formularla, como hace el CIS, al conjunto de la sociedad, incluidos empresarios, que hacerlo solo a los asalariados. La propia configuración del universo ya contribuye a una imagen del sindicalismo como institución pública y no como organización de trabajadores. Y por supuesto condiciona el resultado de la respuesta

En todo caso es evidente que en los últimos años la legitimación social del sindicalismo está sufriendo una importante erosión débil. Y ello a pesar que sus niveles de afiliación y representatividad son iguales o mejores que otras formas de organización social.

Desde su nacimiento el sindicalismo se legitima a partir de los trabajadores y a través de dos mecanismos, el de la afiliación y el de la representatividad.

En cada país hay un modelo distinto, en el nuestro prima legalmente el de la representatividad, pero también cuenta el de la afiliación.

Si analizamos la UE, el proceso es de pérdida de afiliación en las últimas décadas. No así en España que ha vivido, hasta la llegada de la crisis y la reducción de 3,5 millones de ocupados, uno de los procesos de crecimiento de la afiliación más intensos de toda la Confederación Europea de Sindicatos. Los tópicos e imágenes estereotipadas sobre afiliación son muchos e imposibles de debatir aquí.
Sugiero la lectura de los Informes de la Fundación 1 de mayo coordinados por Pere J Beneyto o los trabajos del Observatorio de la Afiliación del Centro de Estudios (CERES) de CCOO de Catalunya, coordinados por Ramón Alós y Pere Jodar.

En todo caso constatar que niveles de afiliación que oscilan entre el 15% y el 18 % no son despreciables en un entorno de fuerte precariedad y rotación y una cultura,la española, refractaria al asociacionismo. Y que aguanta muy bien la comparación con otras formas de organización social y política.

En el terreno de la representatividad, la celebración de elecciones sindicales cada 4 años comporta niveles de legitimación directa por parte de los trabajadores muy importantes. Ello sin olvidar algunos problemas importantes. Las elecciones están previstas para empresas a partir de 10 trabajadores o de seis o más, en un país en que el 78% de las empresas tienen solo hasta cinco trabajadores.

Otro factor de distorsión es que las elecciones sindicales otorgan una gran legitimidad democrática y social a los sindicatos, pero generan algunos efectos colaterales no deseados. En la medida que nuestra legislación hace depender la capacidad de actuar como sindicato, y sobre todo la de negociar convenios, de la representatividad electoral, ello comporta un desincentivo a la afiliación como elemento de vínculo estable entre trabajadores y sus sustitución por un vínculo delegativo como el voto. Osea, propicia el sindicato para trabajadores y no de trabajadores que comporta la afiliación. Y además es el responsable de importantes confusiones y contradicciones. Especialmente la de cuáles son los destinatarios de la acción del sindicato, solo los afiliados o también todos los trabajadores. Y si son todos los trabajadores, ¿con que recursos se sufragan los costes de funcionamiento, organización y acción? ¿Solo con los que aportan los afiliados para que se beneficien todos los trabajadores? ¿O con recursos públicos? atendiendo a la naturaleza de las funciones públicas que desarrollan, como la negociación de convenios de eficacia general a los que la Ley otorga la naturaleza de norma jurídica con capacidad para obligar.

Es este el debate que debe hacerse a mí entender sobre modelo sindical o formas de financiación. Lo que se hace hoy en algunos medios está entre la trampa, la manipulación o el acoso.

¿ES VIABLE EL SINDICALISMO NACIONAL EN UN CONTEXTO DE GLOBALIZACIÓN?

El sindicalismo ejercido solo entre las paredes del estado nación, en un contexto de economía globalizada, tiene las mismas limitaciones, expresa las mismas contradicciones que las de todas las formas sociales o institucionales fruto de una economía y una política nacional.

Que no son otras que el profundo desequilibrio de fuerzas que genera el conflicto entre una economía globalizada, con una hegemonía del capitalismo financiero y unas organizaciones sindicales limitadas al ámbito del estado nación.

Pero pasar de la teoría a la práctica parece ser algo más complejo. Sobre todo porque la estrategia de fuerte competitividad entre empresas y países, que comporta este modelo económico, dificulta la puesta en marcha de estrategias de cooperación entre trabajadores, entre sindicatos. También porque en muchos países, los sindicatos, como otras organizaciones e instituciones viven el espejismo de que es posible la defensa del Estado Social en un solo país. Es un espejismo interesado a partir de concepciones legítimas de conservación de los derechos existentes. Pero que sea humanamente comprensible no significa que sea operativo o útil.

En todo caso conviene tomar nota de lo que significa que tanto a nivel de Europa, como Mundial y a pesar de estas dificultades, las organizaciones que agrupan a los sindicatos (la CES y la CSI) sean los espacios de organización europea y social que más esfuerzos están haciendo para la construcción del sindicalismo global.

Estoy seguro que en el debate aparecerán formas concretas de cooperación sindical y también de espacios o instrumentos de trabajo conjunto entre sindicalismo y otros sujetos sociales, como las ONG.

¿ES UTIL EL SINDICALISMO HOY?

Para intentar responder a esta pregunta conviene hacerse otras con carácter previo.

¿Existe hoy la necesidad de continuar luchando contra las desigualdades sociales o a favor de la transformación social?

Desgraciadamente de un lado y afortunadamente de otro, la crisis ha hecho desaparecer el falso imaginario de la desaparición de las clases sociales. El aumento brutal de la desigualdad y de la pobreza ha tumbado todos los espejismos de una sociedad sin conflicto social, sobre la que se ha construido la hegemonía conservadora. Una hegemonía ideológica que adquirió su momento culmen en la construcción tatcheriana del “capitalismo popular”, tan real como prepotente e imprudentemente menospreciada por la izquierda europea.

Posiblemente la mejor respuesta a esta pregunta esté en otra pregunta.

¿Qué debe hacer el sindicalismo para continuar siendo útil a los trabajadores del siglo XXI? Y útil a los objetivos que dan razón a su existencia.

INTERROGANTES DE COMPLEJA RESPUESTA.

Este son los grandes interrogantes a los que los sindicalistas intentan dar respuesta cada día, no siempre con éxito. Y todos tienen en común el reto de como transformar las formas de ser, organizar, actuar en una realidad profundamente transformada en relación a la que alumbró el sindicalismo.

Me refiero a cómo organizar sindicalmente a los precarios, como conseguir trabajar en un entorno de empresas pequeñas o micro, muy periféricas en la organización del trabajo en un proceso productivo profundamente descentralizado, marcado por la externalización de riesgos y costes hacia los de debajo de la pirámide.
Cómo construir cohesión en un entorno económico y social que camina hacia la desvertebración. Cómo cohesionar a los trabajadores, evitando la tendencia natural al corporativismo y al mismo tiempo a la externalización de los ajustes desde los más protegidos – que son al mismo tiempo los más organizados- hacia los más desprotegidos – que son también los menos organizados-.
En este contexto de desagregación, ¿se puede construir sindicalismo solo desde el centro de trabajo? ¿Existen alternativas a la organización en el centro de trabajo que no comporten la perdida de la propia naturaleza del sindicato? ¿Les corresponde esta función a las organizaciones sindicales?
Como construir sindicalismo global en el marco de una estrategia competitiva salvaje que apuesta por el conflicto entre países, empresas y trabajadores.

Aunque no siempre salga a la luz y no siempre se destaque por parte de los medios, estas son preguntas que el sindicalismo organizado se plantea a nivel teórico y a las que está intentando – me consta – dar respuesta cotidiana. Pero mucho me temo que la respuesta solo se verá con el tiempo y posiblemente de ello dependa la capacidad del sindicalismo para continuar teniendo como lo tiene un papel clave en la organización social del siglo XXI.

EL PAPEL DE LA COMUNICACIÓN.

He dejado para el final el papel de la comunicación que, como en otros temas, deviene clave.

La comunicación resulta determinante para dotar al sindicalismo de formas organizativas nuevas en un tejido productivo desvertebrado y un sujeto social no cohesionado. También para llegar a los trabajadores en todas aquellas funciones que se refieren a realidades amplias y que van más allá de los centros de trabajo. También para reforzar la legitimidad social del sindicalismo

Hoy uno de los grandes problemas del sindicalismo estriba en las dificultades para la comunicación directa con los afiliados y trabajadores en general, en espacios territoriales y temporales que nada tienen que ver con la economía y la sociedad industrialista.

Y los actuales medios de comunicación no solo no son útiles a estas necesidades sino que son un factor distorsionador. No sucede solo con el sindicalismo, la capacidad de los medios de comunicación de intermediar en exclusiva entre las organizaciones y las personas a las que se dirigen conceden a estos medios un gran poder que ejercen en función de los intereses económicos de sus propietarios si son medios privados y de sus controladores – desgraciadamente – si son públicos.

Construir nuevas formas de autocomunicación de masas que permitan formas organizativas y de comunicación que garanticen la independencia de las personas y las organizaciones, deviene el gran reto del siglo XXI. No solo para el sindicalismo, en general para cualquier forma de organización social que pretenda jugar una función de contrapeso o contrapoder social.

Evento sobre la ponencia

¿Son útiles estos sindicatos?

Debate sobre cómo deben adaptarse los sindicatos para hacer frente con eficacia al neoliberalismo.

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Carlos Javier Bugallo Salomón


11/07/2014

Respuesta a José Javier Cubillo

José Javier Cubillo, en su aportación al Debate, ha afirmado lo siguiente: «Su misión [del sindicalismo] es defender a los trabajadores, ese es su objetivo y ningún otro. La complejidad o la controversia surge, cada día, en cómo se articula ese objetivo.» Según el Diccionario de la Lengua, el verbo defender significa ‘amparar, librar, proteger’. Vemos pues que la intención que...

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Rodolfo Benito Valenciano

Secretario Estudios CC.OO y Pte. Fundación 1º de Mayo
14/07/2014

Desafíos del sindicalismo

El sindicalismo se enfrenta a un doble desafío. De una parte, desarrollar todo tipo de iniciativas y de propuestas tanto en el marco de la Unión Europea como de España, con el objetivo de poner fin a las políticas de austeridad, como elemento determinante para salir de la crisis, en base a una recuperación real, que llegue a las personas, sobre la base de empleo de calidad y con derechos; De ...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


14/07/2014

¿Qué es la justicia económica?

En su aportación al Debate el compañero Rodolfo Benito ha mencionado no menos de cuatro veces las palabras ‘justicia’ o ‘justicia social’; y termina su escrito con el siguiente comentario: «Creo que hay que construir un nuevo relato sobre y desde el sindicalismo, reivindicando en positivo la justicia de sus demandas, el componente ético de su acción y la utilidad social de su...

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Pedro Muñoz Moreno

Parado
16/07/2014
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1486-Intervención SINDICATOS.doc

La responsabilidad de los Sindicatos en los tiempos neoliberales

Realmente el tema propuesto es muy complejo y tiene muchos factores que se pueden interpretar desde puntos de vista extremadamente opuestos, algunos de los cuales (la mayoría) ya han sido planteados por el ponente u otrxs comentaristas. En mi análisis voy a ser, como dice Joan Coscubiela, hipercrítico, pero partiendo de una premisa a mi juicio fundamental: Mientras exista el trabajo asalariado ...

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Juan Moreno

Consejero del Comité Económico y Social Europeo. Colaborador Fundación 1º de Mayo
17/07/2014

Las políticas neoliberales y más recientemente la crisis económica y sus efectos devastadores en el empleo y en la legislación, han debilitado a los sindicatos y expuesto sus carencias, que con todo, aún son las organizaciones sociales mas fuertes. En base a esto se discute, con ánimo constructivo, dentro y fuera de sus filas, sobre sus posibles reformas, pero también se escuchan voces...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


17/07/2014
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1491-QUÉ ES LA JUSTICIA ECONÓMICA.pdf

Una llamada a la sensatez

En su interesante aportación al Debate, ha expresado Pedro Muñoz Moreno lo siguiente: «desde la perspectiva socialista NO SE DEBERÍA TENER EN LA MENOR CONSIDERACIÓN LA VIABILIDAD DE UNA EMPRESA PRIVADA.» Creo que esto no es solamente un error, sino que tampoco encuentra apoyo ideológico en la tradición del pensamiento socialista. Resulta a todas luces suicida, desde el punto de vista...

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Pepe Aranda

Secretario de Acción Sindical CGT
21/07/2014

Por qué están cuestionados los sindicatos

Las propuestas del “sindicalismo del régimen”, a partir de 1978/1980 (Constitución y Estatuto de los Trabajadores), siempre han ido en una doble dirección: por una parte la protección de los colectivos con empleo estable, donde las políticas de concertación social, concretadas en una política de rentas, ofrecían la posibilidad de creación de empleo y, por supuesto, el blindaje...

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Luis María González

Coordinador Comunicacion CC.OO
23/07/2014

El sindicato y la cultura política del trabajo

Cuando el ya desaparecido Tony Judt defendía el papel de los sindicatos, los vinculaba a la cultura política que asociaba el orgullo en el trabajo con la solidaridad y el futuro intergeneracional. Algo que conviene tener en cuenta, sobre todo cuando la última crisis económica y financiera ha provocado una pérdida del valor trabajo como elemento definidor de la economía productiva. En este...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


24/07/2014
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1513-Sindicalismo y partidos políticos.pdf

Sindicalismo y partidos políticos

Adjunto os remito un breve texto donde comento y desarrollo las palabras del compañero Juan Moreno acerca del sindicalismo y los partidos políticos.

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Pere Beneyto

Universidad de Valencia. Fundación 1º de Mayo
25/07/2014

Defensa y reivindicación del sindicalismo

Agradezco, de entrada, a Público la apertura de este espacio de debate sobre el sindicalismo en tiempos difíciles, planteado en torno a la ponencia presentada por Joan Coscubiela, que constituye toda una invitación abierta a la reflexión crítica y propositiva, a la que pretendo contribuir, modestamente, con las siguientes consideraciones sobre el retorno de la cuestión social, la...

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Pedro Muñoz Moreno

Parado
27/07/2014
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1528-SINDICATOS Respuesta Carlos J Bugallo.doc

Respuesta a Carlos Javier Bugallo

En efecto Carlos Javier, has elegido la afirmación más polémica de mi intervención, la cual precisamente había resaltado entre otros motivos, por eso mismo. Simplemente había planteado la afirmación, sin desarrollar los argumentos sobre los cuales sustentarla, cosa que voy a intentar hacer ahora. En primer lugar, decir que (lógicamente) estoy en desacuerdo con tu afirmación de que mi...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


28/07/2014

Nueva respuesta a Pedro Muñoz

Estimado amigo: Acepto de buen grado tus comentarios críticos, pero no los comparto. En primer lugar, porque es un error confundir la ‘viabilidad’ de las empresas –es decir, su capacidad para satisfacer las necesidades humanas con el menor coste posible, lo cual será un imperativo incluso en el socialismo- con la obtención de ‘beneficios privados’, algo que sí se cuestionan tanto...

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Begoña Marugán

Profesora Sociología Trabajo Univ. Carlos III Madrid.
29/07/2014

En las encrucijadas del neoliberalismo patriarcal

La comunicación resulta determinante y por ello saludo esta iniciativa y aprovecho la misma para reflexionar desde una perspectiva aún no tratada en el debate: la de género. Por empezar por el principio, adjetivaría el neoliberalismo como patriarcal. Quizá sea ésta una redundancia, pero en los regresivos tiempos que corren conviene explicitar esta realidad. La dominación masculina no sólo ...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


30/07/2014

Respuesta a Begoña Marugán

Estoy de acuerdo en todo lo que dices, y es un toque de atención serio a los sindicatos -que todos debemos asumir- en cuanto a incorporar una perspectiva de 'género' a la lucha sindical. Por otra parte, es una vergüenza que el trabajo domestico no compute en la elaboración del PIB, pero sí el de la prostitución. ¿Quién dice que la economía no incorpora juicios de valor?

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Ramón Alós y Pere Jódar

Profesores U.Autónoma y Pompeu Fabra. Barcelona
01/08/2014

¿Moderar al capitalismo es su función?

El texto de Joan Coscubiela plantea numerosos interrogantes que, en sus palabras, no tienen respuesta fácil ni única; también por las dificultades de reflexionar serenamente en torno a los tres planos que destaca. El primero, la crisis de transformación del sindicalismo, es una cuestión básica en la que están plenamente inmersos los sindicatos, en general. Cuestión nada fácil, pues los...

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Juan José Castillo

Catedrático Sociología UCM
04/08/2014

Un arma colectiva contra la degradación del trabajo

Ante los retos de la fragmentación del trabajador colectivo, frente a su dispersión, las posibilidades de agregar intereses, para los sindicatos, son cada vez más difíciles de abordar. Y no es sólo cuestión de la precarización general, de los contratos que ni siquiera existen como tales, de los ‘autónomos por cuenta ajena’, que hoy han sido consagrados incluso por la ley.Sino también ...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


04/08/2014
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1565-LENIN Y LOS SINDICATOS.pdf

¿Crear un nuevo sindicato?

Con profunda inquietud y preocupación leo en ‘El Boletín.com’ (04/08/2014) que en la nueva formación de Podemos se está discutiendo la posibilidad de promover la creación de un nuevo sindicato. Si esta idea llegase a materializarse se estará repitiendo uno de los errores cometidos en el pasado, cuando la dirección de Comisiones Obreras pasó a manos de Antonio Gutiérrez, primero, y...

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Andrés Alonso González

profesor universitario jubilado
05/08/2014

Los sindicatos vistos desde el pensamiento clásico

Dice Aristóteles que una sociedad es una reunión de familias o de tribus que buscan el "provecho común", principalmente a través de la complementariedad de oficios. Para que las sociedades europeas formaran una unidad política ordenada tuvieron que superar la división en tribus, porque ello implicaba el peligro de crear estados dentro del estado. Pero con la llegada del marxismo, que ve a...

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Juan José Regatos Andrés

Trabajador Social. Secretario General del Sector de Administración Local de CCOO en Madrid
06/08/2014

Crisis Empresarial

La disyuntiva entre sindicato para los trabajadores o sindicato de trabajadores y trabajadoras, coloca al sindicato en el primer supuesto como un agente económico de mercado más, dependiendo su éxito de los parámetros del mercado: posición frente a la competencia, afiliados como clientes. Si defendemos el sindicato de trabajadores, nuestra razón de ser es continuar defendiendo de forma...

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Joaquim González

Exsecretario General de FITEQA CCOO
07/08/2014

Empoderar a los trabajadores en las empresas

Joan Coscubiela en su excelente ponencia “necesidad, legitimidad y utilidad del sindicalismo” nos invita a reflexionar desde una batería de interrogantes, que confirman la fuerza y el poder que tienen las preguntas como herramientas para la investigación y la innovación. Una pregunta directa y descarnada que formula es: ¿es útil hoy el sindicato?. Mi respuesta y la de muchos ciudadanos...

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Moisés Torres

Secretario Servicios Comunidad -Responsable limpieza y recogida UGT
11/08/2014

Desde la trinchera

Como militante sindical de UGT me niego a creer que el sindicalismo es para los trabajadores. Tengo la firme creencia de que los sindicatos son trabajadores unidos, organizados, solidarios, que realizan su actividad intentando mejorar su entorno laboral y tienen como meta una sociedad más justa e igualitaria. Desde esa creencia llevo muchos años luchando con las contradicciones del día a...

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Daniel Albarracín Sánchez

Economista/Sociólogo
12/08/2014

Un sindicalismo reorganizado y democrático para hacerle frente al capital

El trabajo asalariado sufre permanentes cambios, fruto de ser el vástago de las correspondientes variantes de capitalismo. La fragmentación de la condición obrera se origina en las condiciones de trabajo, vulnerabilidad y competencia. El principal problema que atraviesa el movimiento obrero es que ha de enfrentarse a un escenario de corporativización del conflicto. Los intereses aparentes se...

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Daniel Albarracín Sánchez

Economista/Sociólogo
12/08/2014

¿Qué relación con la afiliación y qué fuentes de recursos?.

¿Qué relación con la afiliación?. ¿Qué democracia interna?. Sin embargo, la crisis de legitimidad, aparte de la generada por el ruido mediático, también responde a un problema de relación con la sociedad y el mundo del trabajo. El centralismo verticalista, la formación de tribus (y no corrientes) sindicales que sólo persiguen perpetuarse en las direcciones, cocinando los procesos...

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Jesús Jaén

Miembro Movimiento Asambleario Trabajadores Sanidad
14/08/2014

Del sindicalismo realmente existente al sindicalismo que necesitamos

Desde los inicios del siglo XIX (donde nació una nueva conciencia de clase y las primeras asociaciones obreras) hasta nuestros días, hemos asistido a sucesivos cambios en la organización del movimiento obrero y sindical. El siglo XXI no podía ser una excepción. La hegemonía ideológica del neoliberalismo ha centrado el debate en la sociedad sobre si son o no necesarios los sindicatos. A mi ...

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Joan Carlos Gallego

Secretario General CC.OO Catalunya
17/08/2014

El sindicalismo, entre la necesidad, la legitimidad y la utilidad

Hoy se cuestiona la legitimidad, representatividad y credibilidad del sindicalismo. No es un ejercicio neutro, porque tampoco es la fiel descripción de la realidad, pero aún así apunta algunos elementos que no pueden dejar indiferente al propio sindicalismo, que está obligado a reflexionar y debatir en su seno para rehacer prácticas y formas organizativas para mantenerse fuerte y útil en un ...

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Demetrio Vazquez Martínez

Secretario General Unión comarcal CCOO A Coruña
20/08/2014

Necesarios y con necesidades

Organizaciones necesarias y con necesidades Tengo delante de mí una copia de uno de aquellos primeros carnés que mi sindicato, CCOO, nos entregaba al afiliarnos al final de los años 70. En la portada el logotipo de la rueda de los 15 brazos con las herramientas de cada rama, que en Galicia llamábamos el percebe por asociación con la forma en que se agrupan estos crustáceos. En la...

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Isidor Boix

CCOO de Industria y de IndustriALL Global Union
21/08/2014

Reinventar el sindicato

¿Crisis del sindicalismo? Sí, sin duda, como crisis de nuestra sociedad, de las relaciones de producción capitalistas, del modelo social europeo, del modo de hacer política, … ¿Es útil, o necesario, el sindicato? Pues creo que es inevitable, en el mejor sentido de esta palabra. Inevitable y necesario, porque lo considero parte consustancial de nuestra sociedad, del modo de producción...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


21/08/2014
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1623-LA IZQUIERDA Y SU ORGANIZACIÓN.pdf

La Izquierda y su organización

Os adjunto un breve texto, donde doy respuesta a un comentario del compañero Isidor Boix.

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Ángel Flores Blázquez

Secretario Organización AVALOT
21/08/2014

Objetivo: Construir la Europa social

Creo que el sindicalismo europeo tiene un gran reto por delante y es nada más y nada menos que el construir la Europa Social. Para llegar a donde estamos, posiblemente las organizaciones obreras no lo hemos hecho todo lo mejor que debiéramos pero prefiero pensar que el rival, en esto de la lucha de clases, es el que contaba con más recursos y tenía las cosas más claras. Creo que tenemos que...

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Juan Manual Tapia

CC.OO de Catalunya
25/08/2014

Adaptar los sindicatos a los nuevos tiempos

Una primera constatación, es la evidencia del importante nivel de coincidencia con las opiniones que expresa el texto del compañero Joan Coscubiela. Por un lado, la necesidad de comprender el sujeto sindical hoy, su necesidad objetiva, su legitimación, y la utilidad de su función social, a partir de tres grandes factores que se interrelacionan: su propia crisis de transformación, el contexto ...

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Ignacio Martín

Colaborador de la Oficina Precaria
28/08/2014

Está en crisis el sindicalismo o qué sindicalismo está en crisis

El sindicalismo no es más que la respuesta de los trabajadores ante el modelo productivo y ha tenido diferentes reflejos a lo largo de la historia, no es lo mismo el sindicato profesional de finales del siglo XIX que el sindicato de masa de las fábricas europeas de la post guerra. Desde esta visión, los sindicatos son herramientas de aquellos que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo...

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Demetrio Vazquez Martínez

Secretario General Unión comarcal CCOO A Coruña
29/08/2014

Claves de utilidad (1)

Decía en mi anterior intervención en este muy interesante debate que la única razón que tenemos de existir es ser útiles para enfrentar colectivamente los problemas que nos afectan como clase. ¿Estamos siendo útiles los sindicatos? ¿Cómo comprobamos esa utilidad? ¿Quién determina si lo somos o no? ¿Podemos serlo aún más si la respuesta es afirmativa? A la primera pregunta no hay...

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Demetrio Vazquez Martínez

Secretario General Unión comarcal CCOO A Coruña
29/08/2014

Claves de utilidad (2)

Empezamos nuevamente un período álgido de elecciones sindicales. Otra vez durante más de un año nos ponemos a hacer un larguísimo ejercicio de demostración de la pureza democrática de nuestra representación. Meses y meses de confrontación, a veces hasta cruenta, entre nosotros por un escaso porcentaje de subida o bajada de los delegados y delegadas elegidos, y de centrar la acción...

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Antonio Antón

Profesor Honorario de Sociología UAM
01/09/2014

El sindicalismo frente a la austeridad

Frente a los recortes sociales y la política de austeridad promovida por el Consejo Europeo y la Troika (FMI-BCE-CE) y aplicada hoy en España por el Gobierno del PP, en el marco de una gestión liberal-conservadora de la crisis, se han generado distintas respuestas sindicales y ciudadanas. Aquí se analizan tres aspectos: 1) la política ambivalente de pacto y conflicto social; 2) las...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


01/09/2014

Gracias a Antonio Antón

Gracias por tu magistral intervención: alejada de la autocomplaciencia de unos y de la crítica desabrida y genérica de otros. Y estoy completamente de acuerdo con tus conclusiones. Ante el triste espectáculo actual, en el que opinadores de izquierda se permiten comentarios sin valor informativo y ofensivos, es de agradecer que alguien se tome la molestia de razonar con inteligencia y con...

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Ángela Sánchez García

Miembro de CGT
04/09/2014

Participación y representatividad en las elecciones sindicales ¿Legitimidad?

De todos es sabido que a partir de la transición española, para obtener representatividad en unas elecciones políticas, cualquier partido político que se presente a éstas ha de obtener al menos un 5% de representatividad entre el electorado y, por tanto, capacidad para estar presente en las instituciones para las que sea elegido. Desde hace un tiempo venimos asistiendo al reclamo por parte...

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José Luís López Bulla


08/09/2014

La parábola del sindicato (1)

Por supuesto, estamos en «tiempos neoliberales» como dice el enunciado de este debate que ha organizado Orencio Osuna en www.espacio-publico.com, y tiene como referencia el trabajo inicial de Joan Coscubiela. Ahora bien, soy del parecer que la cuestión principal es la emergencia de la cuarta revolución industrial –propiciada por una vasta, veloz y versátil novísima tecnología— que...

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José Luís López Bulla


11/09/2014

La parábola del sindicato (2)

3.1.-- Comoquiera que hemos estado sosteniendo que el sindicalismo confederal está desubicado del nuevo paradigma, que por pura comodidad llamaremos postfordista, es de cajón exigirle que diseñe una primera aproximación a un proyecto capaz de incluirlo en esta gran transformación. Ya hemos referido que, aunque deshilvanado e incompleto, en ciertos materiales congresuales hay determinadas...

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Quim Boix i Lluch

Dirigente de la Federacion Sindical Mundial
15/09/2014

CC.OO dejó de ser un sindicato de clase

Para algunos de los lectores esta afirmación les parecerá demasiado contundente, pero lamentablemente es tan cierta que ya es difícil que pueda recuperar esta condición. No se trata de discutir desde cuando dejó de serlo, pero si recordar que CCOO, fundada ahora hace 50 años, ya no cumple con los “requisitos definitorios de un sindicato de clase”, si nos basamos en los propios...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


17/09/2014
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1716-Respuesta a Quim Boix.pdf

Respuesta a Quim Boix

Adjunto una breves palabras donde respondo a la intervención de Quim Boix

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Eddy Sánchez Iglesias

Politólogo
18/09/2014

Volver a la "fábrica"

Dada por terminada la política de “compromiso histórico” e iniciadas las primeras consecuencias de la globalización en forma de deslocalizaciones, Berlinguer acude a las puertas de la factoría de la FIAT en Mirafiori y lanza un discurso crucial bajo la consigna de “volver a la fábrica”, con la que llamaba a la izquierda italiana a responder a la nueva reestructuración capitalista,...

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María C Rojo

Ex-Adjunta Empleo y Migraciones CCOO
19/09/2014

I+D Sindical

En mi opinión, los conceptos básicos entorno a los que se desarrolla la actividad sindical hasta hoy en día: CENTRO de trabajo, LUGAR de trabajo y TIEMPO de trabajo, son elementos obsoletos ya, de facto, desde hace tiempo. En esta consideración reside el terrible conflicto que presentan los sindicatos para adaptarse a los tiempos actuales. Creo que no es necesario justificar esta...

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Juan José Regatos Andrés

Trabajador Social. Secretario General del Sector de Administración Local de CCOO en Madrid
19/09/2014

Las clases y CC.OO (1ªparte)

La mayoría de los argumentos de Quim Boix para afirmar el abandono de la clase obrera por parte del principal sindicato de clase en el Estado Español simplifican demasiado el recorrido de los últimos 3º o 40 años de CCOO. Sobre el lenguaje, admito cierta tendencia a lo políticamente correcto y a las modas, pero ahí están los documentos y los estatutos. Solo hay que pasarse por...

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Juan José Regatos Andrés

Trabajador Social. Secretario General del Sector de Administración Local de CCOO en Madrid
19/09/2014

Las clases y CC.OO (2ª parte)

Internacionalista, aquí solo se denota el desconocimiento del trabajo que tanto desde la Confederación, como desde muchas federaciones como Industria han llevado en la coordinación de estrategia sindical en empresas multinacionales, para compatibilizar el derecho a los puestos de trabajo en una zona y la no deslocalización en otra. O el trabajo por la sindicalización en los países de...

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Leopoldo A. Moscoso

Sociólogo y politólogo
24/09/2014

Los sindicatos bajo la hegemonía del liberalismo

El diputado Coscubiela plantea en su texto muchos problemas distintos, todos ellos de un enorme interés. Por razones de espacio, me limitaré a comentar media docena de ellos. 1. La sociedad de los trabajadores declina derrotada por la sociedad de los rentistas. Podríamos ver esta transformación como un reconocimiento tardío del “carácter ficticio de la mercancía trabajo” – al que...

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Pedro Muñoz Moreno

Parado
28/09/2014

Segunda respuesta a Carlos J. Bugallo: Viabilidad

De la misma manera acepto naturalmente las críticas que haces, lo cual no me impide mostrar mi desacuerdo en cuanto al tema de la viabilidad se refiere. De entrada recordar la definición que das sobre la viabilidad: “es decir, su capacidad para satisfacer las necesidades humanas con el menor coste posible, lo cual será un imperativo incluso en el socialismo” Estoy de acuerdo en que ésa...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


30/09/2014

Respuesta a Pedro Muñoz

Estimado Pedro: Tal y como has finalizado tu intervención, ahora puedo decir que sí estoy de acuerdo contigo. Sin embargo el debate no ha sido bizantino y sí muy provechoso, pues ha servido para aclarar y precisar el contenido de los conceptos utilizados. ¡No pocos son los debates teóricos que surgen por embrollos lingüísticos! Que dos personas adultas puedan ponerse de acuerdo tras un...

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María C Rojo

Ex-Adjunta Empleo y Migraciones CCOO
02/10/2014

Nuevas formas de organizarse para enfrentar al capital

Levantar un edificio nuevo sobre el ya existente deteriorado supone, en primer lugar, y considerando que los cimientos son adecuados y resistentes como para soportar las cargas, apuntalar las estructuras básicas que soportarán el peso de la nueva construcción, sanear los muros de carga, reforzar paredes y techos, plantear la nueva distribución, adecuándose a las nuevas necesidades, y...

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Carlos Javier Bugallo Salomón


03/10/2014

Los sindicatos y la dirección empresarial

Ante la noticia de la dimisión de Rodolfo Benito de sus responsabilidades en Comisiones Obreras, por el turbio asunto de las tarjetas de crédito en Caja Madrid, tengo que manifestar lo siguiente: Todos los afiliados de Comisiones Obreras nos merecemos una valoración preliminar por parte de la dirección del sindicato. Aunque estemos a la espera de las conclusiones de las investigaciones...

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Eduardo Saborido

Presidente de la Fundación de Estudios Sindicales de CC.OO de Andalucía
04/10/2014

Mientras haya lucha de clases

No es el momento de hacer un análisis profundo y extenso, sobre un tema tan genérico, como el papel de los sindicatos en tiempos del liberalismo, mucho menos contemplándolo en el marco de una economía global, inmensa y variada, como la que vivimos. También es difícil hacerlo cuando una parte de Europa, principalmente los países del Sur, están afectados por una larga y grave crisis...

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