• ¿Involución en América Latina?

    América Latina es hoy la única región donde hay un cuestionamiento real en un conjunto de países a las políticas neoliberales impuestas por los organismos financieros internacionales. Si uno mira hacia Europa, África, Asia u Oceanía verá que existen múltiples movimientos sociales que cuestionan las políticas de ajuste y que algunos tienen una importante representatividad parlamentaria.

  • ¿Una nueva ola feminista?

    El movimiento feminista en nueve actos: Desde los momentos clave de la lucha feminista durante la presente década hasta el trazo de una perspectiva revolucionaria. El artículo describe la realidad de la opresión machista en el Estado español, el alzamiento del feminismo contra la violencia y la toma de conciencia de las mujeres como protagonistas de un nuevo tiempo.

  • Debate sobre la Revolución de 1917

    La conmemoración del centenario de la revolución rusa de octubre de 1917 debería llevarnos a una evaluación razonada de sus aciertos y sus errores, de la cual podamos sacar lecciones útiles para un presente de desconcierto e incertidumbre.

  • ¿Se abren o se cierran oportunidades para el cambio en Europa?

    A finales de 2015, varias instituciones publicaron sus listas de pesadillas acerca de todo lo peor que podría suceder en el nuevo año. En resumen, tenían tres tipos de riesgos, lo que llaman "cisnes negros" o aquello que es improbable y que, a pesar de serlo, puede incluso ocurrir: el Brexit y la crisis europea; la crisis financiera y degradación económica; y la elección de Trump y crisis de la globalización. Se suponía entonces que estos serían escenarios extremos y poco probables.

  • El ascenso de la extrema derecha en Europa

    La extrema derecha no es el fascismo, aunque en algunas cosas se le parezca. Podríamos decir al modo de Emmanuel Terray que la extrema derecha “se mueve en el espacio intermedio que separa a la derecha clásica del fascismo”. Si en la derecha hay siempre una pulsión a favor del orden establecido, no es el caso del fascismo que pretende la construcción de un Estado nuevo, que alienta a las masas contra las élites, que cree en la violencia y en la guerra como estado superior de la realización humana y que hace del vínculo directo entre el líder y las masas la forma suprema de la política. No hace falta recordar que para Carl Schmitt el estado nazi y el estado bolchevique tenían una cosa común: era las dos formas de estado modernas.

  • El socialismo de este siglo

    El verdadero poder consiste en lograr que no se hable de lo que no interesa a quienes lo detentan. Hace nueve años estalló la mayor crisis financiera, económica y social de los últimos ochenta años, ocasionada por una creciente desregulación de los mercados financieros a escala global y por la creciente concentración de capital vivida en las últimas décadas en muy pocas manos, como nos muestra Piketty, una crisis que por su magnitud solo es comparable con el Crac de 1929 y, sin embargo, la palabra socialismo está ausente del debate político.

  • Medios, intelectuales y política

    La crisis que ha vivido España ha producido un cuestionamiento general de las estructuras políticas y económicas del país, generándose un debate inédito sobre nuestro sistema político y sus límites. Dicho debate no podía dejar de alcanzar al papel de los medios de comunicación y de los intelectuales en una sociedad quebrada generacionalmente. Han surgido cuestiones sobre la independencia de los medios, sobre la renovación generacional de los intelectuales, sobre los límites de la crítica al sistema y sobre la persistencia de valores políticos que se remontan a la transición o al periodo de bipartidismo imperfecto que viene existiendo desde 1982.

  • ¿Qué debe hacer la UE sobre la inmigración?

    La UE se enfrenta a dos tipos entremezclados de demanda migratoria; una estructural: la de los inmigrantes económicos; otra coyuntural: la de los solicitantes de asilo.

  • 20 D: Oportunidad de cambio

    Lo que ha sucedido en España y fuera de España durante estos dos años últimos replantea la cuestión del cambio en condiciones nuevas, muy distintas, porque en este tiempo se han acumulado experiencias prácticas de cambio –o intentos de cambio- en las que se han evidenciado las dificultades, los obstáculos y los límites de un cambio real, así como la eficacia de las estrategias ensayadas para lograrlo y de las estrategias de las clases dominantes para impedirlo.

  • Municipalismo. Cómo cambiar las ciudades

    Hay que replantearse la ciudad metropolitana (plurimunicipal): la base económica (economía productiva, social y verde), la unificación fiscal y política y un proyecto urbanístico integrador. Y esto requiere grandes proyectos, sin miedo a la palabra a veces pervertida. Hay que evitar caer del lado del “socialismo reaccionario”[1]. Se trata de hacer ciudad”. Es urgente reorganizar el mapa territorial. Sin entrar en el tema de las nacionalidades en España, sobran muchos municipios, sobran las provincias y cualquier otra entidad intermedia. Incluso sobran bastantes comunidades autónomas. Estas son algunas de las ideas que propone para el debate el urbanista Jordi Borja, profesor de la Universitat Oberta de Catalunya y presidente de Observatorio DESC (derechos económicos, sociales y culturales). Hace falta que cristalice una nueva política, añade en la que “el contenido específico sea la participación, la iniciativa popular y la movilización social.